Nuestro El Salvador

La dimensiones definitivamente no cuentan en El Salvador. Su pequeña extensión territorial contrasta con la riqueza de este país. En unas pocas decenas de kilómetros tiene al alcance de la mano todo lo que usted quiera. ¿Arqueología?, aquí encontrará la Joya de Cerén, sito conocido como La Pompeya Maya, porque fuer sepultada por la erupción de un volcán que la ha mantenido intacta hasta nuestros días. ¿Quieres surf?, en el área de La Libertad las magníficas olas entusiasman a deportistas de todo el mundo.

¿Le fascinan las ciudades coloniales? Suchitoto te hechiza con sus barrios bohemios, hoteles de lujo y tiendas de artistas que trabajan en cerámica, piedra y madera. Santa Ana con su encanto retro que se respira a través de las calles y su teatro de estilo renacentista francés, el más antiguo de América Central.

Si lo que quiere es embriagar sus ojos con paisajes naturales, espectaculares volcanes, extensos bosques, ríos, playas su opción es visitar los parques naturales como el Parque Nacional El Imposible quien alberga a 500 especies de mariposas...

Los aficionados a la historia recorriendo la ruta de La Paz pueden descubrir los detalles del conflicto civil que azotó al país hasta 1992. Ahora esta zona disfruta de la paz y la armonía merecida.

Y para terminar con broche de oro, nada mejor que el aroma y el sabor del café, que se cultiva en las áreas boscosas de El Salvador y constituye una de las tantas riquezas de este pequeño gran país.

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